Tema: la violencia:
En esta salida pudimos encontrar e interactuar con las personas que viven en el barrio, tanto con las que llevan mucho tiempo en él, como las que llevan un muy poco tiempo. A estas personas les preguntábamos cómo les parecía la situación de violencia que está viviendo el barrio en este momento; muchas de ellas nos dijeron que el barrio siempre ha estado en esta situación y que nunca va a cambiar, así que a esto no le mostraron mucha atención. Muchas de ellas lo único que nos dijeron fue que lo que hacíamos era una bobada porque el barrio no iba a cambiar; unas de las personas que más se veían o que a nosotros nos parecieron que son las que más se involucran en el tema de la violencia, no quisieron que les preguntáramos o que si quiera platicáramos con ellas, así que esto nos da a entender que estas personas saben que ellas son violentas.
Lo que más nos preocupó fue como los niños y niñas nos dijeron que ellos y ellas están muy tristes porque no pueden salir a jugar, ya que los conflictos entre bandas los están afectando mucho, porque el peligro en las calles es evidente y nuestra única preocupación es una bala perdida.
Lo que más nos llamó la atención fueron las palabras de un despachador de buses, el cual nos comentó cómo les ha ido de mal estos últimos años con las bandas ya que les quieren cobrar las vacunas a el doble, ya que no deciden cual es el territorio de éstas, y por eso es que tenemos las pelas tan frecuentemente. También nos interesaron las palabras de una mamá, ya que esta nos contó que si en algún momento llegan a violentar a su hija, ella no la dejará sola, sino que, al contrario, la acompañará más que nunca, y no como otros padres y madres que llegan hasta a echar a sus hijos sin que ellos tengan la culpa de ser violentados.
Otro caso fue el de un señor fotógrafo que nos comentó que para él, el barrio NO estaba peligroso, que además nunca había estado peligroso, que el andaba por muchos barrios y que a él nunca le daría miedo andar por estos, sabiendo que es de otro barrio; nos contó que en una ocasión le robaron su cámara fotográfica, pero que gracias a Dios no le hicieron nada. También tuvimos el gusto de encontrarnos con un señor trabajador en una tienda; éste nos contó cómo le han bajado los clientes últimamente, ya que no sólo no se pueden cruzar los límites del barrio, sino que además, no se puede ir a otras cuadras, así que este señor ha perdido mucha clientela por causa de la violencia del barrio. Nos dio mucha tristeza saber que las personas antiguas del barrio lo que más recuerdan son las tristes consecuencias que ha dejado la violencia en el barrio, no solo últimamente sino en el transcurso de los años.


me gusto mucho esa salida por que pudimos interactuar con las demas personas del barrio y me gusto demasiado el trabajo del grupo
Hola, me alegra saber que han avanzado en el grupo y estan publicando mas seguido
Felicitaciones para el grupo y para YULIANA PANIAGUA, buena tu labor de paciencia y sobre todo de querer los niños y niñas.
Esa violencia marca las calles de los barrios de Medellín, es inevitable.
¡Un abrazo para todos y enhorabuena por los escritos!